08 julio 2011

Niña

Niña mía mujer serena,
en tu vientre encuentro mi placer,
en tu pecho la calma,
Y en tus labios la miel,
que le da vida a mi alma.

Niña piel morena,
tan niña, tan mujer,
tan sabida de la vida,
llegaste de aquel sendero,
una noche de placer.

Bajo la luz de los luceros,
cayeron tus prendas,
desnudando poco a poco,
tu cuerpo de mujer,
mostrándome tu hermosa piel.

Me encadenaste a tu cuerpo,
como a un esclavo,
me sedujiste,
me embrujaste,
de mi te apoderaste.

No razono, no coordino mis pensamientos,
estoy perdido y herido,
casi muerto,
me embaucaste dulce niña,
con tu hechizo de mujer.

A tus pies yo moriría,
de amor o  desprecio,
cual fuera el motivo de mi muerte,
que importa si ya no puedo tenerte,
que importa si ya no eres mía
que mas da si se me ha ido la vida.

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